sábado, 28 de marzo de 2026

De mi vivir

 

Parte de mí discurre, sin poderlo

yo evitar, por las líricas veredas

en que el viento acaricia las resedas

y ellas se abren en flor para atraerlo.

La España del pudor y el estraperlo

condicionó mi infancia; reticente

de ella emergí, pensando vagamente

que cuanto se alumbra hay que mantenerlo.

Y mantengo la llama, aunque el hacerlo

me exija un porcentaje de energía

excesivo del cupo que me asiste…

Si hasta hoy he llegado sin saberlo,

es porque la luz sigue siendo mía.

¡Gracias a ella mi ánimo resiste!

 

 

 

 

viernes, 27 de marzo de 2026

Tercer nivel

 

 

Desde el tercer nivel, cuanto acontece

en el mundo sugiere la impostura;

desde el tercer nivel, si se me apura,

  afirmo que nada es lo que parece.

Por un camino gris, se desvanece

de una realidad vaga la figura;

 la línea entre certeza  y conjetura

ora se oculta, ora reaparece.

Apenas la consciencia prevalece

de que la duda engendra desventura

 entre especulaciones que no escucho.

El íntimo silencio favorece

la proliferación de mi amargura.

¡En el tercer nivel se sufre mucho!

 

 

 

 

jueves, 26 de marzo de 2026

Disciplina


 

Un misterioso estímulo se afana,

más que en incentivarme, en someterme;

es una voluntad que nunca duerme,

que me amonesta a toque de campana

cuando ignorarla intento, que desgrana

sus sílabas de instancias infinitas

a la ambición ajena y a las cuitas

que de ella se derivan. Artesana

espuela me designa de la humana

ternura, del dormido sentimiento,

de la comprensión misma, y me destina

a cultivar los campos del mañana

respetando sarmiento por sarmiento,

hierba por hierba, espina por espina. 

 

 

 

 

martes, 24 de marzo de 2026

Lastre

 


 

Este grito que muere en mi garganta

por la debilidad estrangulado,

este dolor de tronco derribado

que, día a día, mi ánimo quebranta,

esta amarga sustancia que amamanta

mi  paladar ya al gusto acostumbrado

del llanto más ardiente y más salado,

esta tristeza que se me atraganta…

Esta costumbre de renuncia tanta,

esta fidelidad a lo soñado,

el propio corazón, que se levanta

para caer de nuevo derrotado,

constituyen el hierro que me imanta

al lírico y paupérrimo legado.

 

 

 

 

 

 

lunes, 23 de marzo de 2026

Relámpago

 

 

En la tierna mañana desgranada

deprisa por los dedos impacientes

del tiempo insomne, siento las corrientes

de mi sangre aprestarse a una apiadada,

súbita rendición. Traspasa un frío

  mortal mi carne, mi ánimo, mi entraña…

(frío de una metálica guadaña

o la helada parálisis de un río.)

Pasa por esta vez… torna la vida

a discurrir de nuevo por mis venas

animando mis ansias y dolores.

Vuelve a fluir la sangre de mi herida,

vuelvo a sentir el perno y las cadenas

de mis anhelos y mis sinsabores.

 

 

 

 

domingo, 22 de marzo de 2026

Arcano

 


 

La línea del amor y de la muerte

me dijeron que tengo fusionadas

cuando aquellas fugaces campanadas

iniciaran mi tiempo de quererte.

Lo cierto es que la nave de mi suerte

boga hacia misteriosas ensenadas,

tan remotas, de ti tan alejadas

que no puedo esperar volver a verte.

Creo que es mi destino el de saberte

unido a mí tan sólo en el poema

y en un espacio onírico sentirte

—en el corazón mismo— sin tenerte;

el de aferrarme a un remo que no rema

y en mi propio naufragio sumergirte.

 

 

viernes, 20 de marzo de 2026

A la lírica

 

Ayúdame a evadirme de la pena

que me busca, me acosa, me acuchilla;

líbrame de este yugo que me humilla

tan obstinadamente, que me ordena

doblar tan a menudo la rodilla

de eximia penitente y me condena

a  toda libertad sentirme ajena

lastimando otra vez cada mejilla.

Déjame con mi mesa, con mi silla,

mi pluma y mi intuición por compañera;

con mi ventana abierta al universo

y el corazón vagando por la orilla

de esta marisma ardiente y placentera

en que toda emoción se torna verso.

 

 

 

 

jueves, 19 de marzo de 2026

Incomunicación

 

 

Desde mi infancia existe el muro alzado

de la ávida pupila siempre enfrente,

mire ésta adonde mire, y el ardiente

deseo de advertirlo derribado.

Tortura mi garganta un atrofiado

cúmulo de silencio irreverente,

que pudo ser el grito más vehemente,

más colosal y más desesperado.

¡Qué celda tan exigua me han legado

los hombres y los tiempos! ¡Qué martirio

para mi condición itinerante!

¿Dónde hallar, dónde, el trópico anhelado?

Quizá en la vaguedad de mi delirio,

cósmica inmensidad alucinante.

miércoles, 18 de marzo de 2026

Hipótesis

 


 

Tal vez existo siendo simplemente

brisa, espuma, rumor, hálito apenas,

vorágine espectral de lunas llenas

extraviadas camino del Oriente.

Angustia visceral, lágrima ardiente,

ímpetu sin destino ni retorno,

armonía carente de contorno,

inconsecuencia de lo consecuente.

Destello de una llama impenitente

de algún reducto hermético cautiva,

libertad a cuchillo mutilada;

nube fugaz, metáfora ignorada,

dubitación perpetua y obsesiva

 de un naufragio letal superviviente
 
 
 
 

martes, 17 de marzo de 2026

Aquí

 


Este rincón urbano y recoleto

es nuestro entorno y mínima  envoltura;

aquí escribo soneto tras soneto

en los que se percibe la amargura.

Cuando mis hijos duermen, todo quieto

y silencioso, siento su ternura

levitando en un pálpito secreto

sobre cada renglón de mi escritura.

Aquí me enfrento al íntimo vacío,

vago de conjetura en conjetura,

me interrogo, me acuso, me marchito…

Aquí mi soledad tiembla de frío

y la noche parece más oscura.

Aquí puedo llorar sobre lo escrito.

 

 

 

 

lunes, 16 de marzo de 2026

Tributo

 


¿No habré de hallar reposo ni un momento

durante pervivencia tan costosa?

¿Tregua no existirá color de rosa

para tan dilatado sufrimiento?

Me libra de ceder al desaliento

esta imperecedera rebeldía;

no existe decepción como la mía,

ni tormento que iguale mi tormento.

La enajenación propia de un convento

es el tributo dentro de la herida

sangrante, si aún existo o estoy muerta.

Tal vez no salve al propio sentimiento

ni siendo urgentemente intervenida

a corazón abierto y tumba abierta.

 

sábado, 14 de marzo de 2026

Madurar

 

La realidad me pesa demasiado:

la que será, la que es y la que ha sido;

no existe el paraíso concebido

creando como hubiera deseado.

Ni siquiera el paraje imaginado

con suma precisión ha resistido

el inclemente paso de un olvido

que mis aspiraciones ha enterrado.

Para qué transitar lo transitado,

para qué padecer lo padecido

si la culminación es el fracaso.

Para qué recabar de lo ignorado

más de lo que ya fuera percibido:

que el margen de maniobra es bien escaso.

 

 

 

 

Proceso

  

Se crece este dolor que me ha poblado

poco a poco, no sé si merecido

desde la decepción de mi pasado

que sumergir pretendo en el olvido.

Estalla en un lenguaje clamoroso

que expresa el vertebrado desvarío

de íntimos desesperos, en forzoso,

procesional desfile hacia el vacío.

En el sabor a muerte de mi boca

y este desarraigarme gradualmente,

late el ansia de abrirme cada vena

y derramarme toda en una loca

púrpura catarata descendente

por la severidad de mi condena.

 

 

 

 

viernes, 13 de marzo de 2026

Remembranza

 


Sólo de tarde en tarde, rememoro

del  Bilbao señorial y oscurecido

por su industria, el horario trascurrido

bajo un primaveral astro de oro.

El jardín del desánimo exponente,

el porche alicatado de amarillo,

la labor reposando en el cestillo

y yo, madre y esposa incompetente.

Todo había cambiado lentamente

en mi interior, logrando que sintiera

el ansia de volar enardecida…

No sé si fui cobarde o fui valiente

aquella tarde en la que decidiera

tomar las riendas de la propia vida.

 

 

 

 

miércoles, 11 de marzo de 2026

Ellos

 


Me emocionan sus ojos inocentes

que perciben el arduo día a día

y fijan sus miradas en la mía

expresando las dudas existentes.

Me acecha la inquietud si están ausentes

y, cuando los contemplo enternecida

mientras duermen, acuso la embestida

de numerosas cuernas malhirientes.

Tras la infancia, serán adolescentes

buscando entre las sombras el camino

adecuado por cada independencia.

Que en la vida se sientan recurrentes

Administrando por cada destino

 el deber, el amor y la consciencia.

 

 

 

 

Metáfora

    Bajo este sol de estío, tan ardiente, inclino mi cabeza encanecida, con algo de atalaya sometida a la arbitrariedad del oponente...