Me emocionan sus ojos inocentes
que perciben el arduo día a día
y fijan sus miradas en la mía
expresando las dudas existentes.
Me acecha la inquietud si están ausentes
y, cuando los contemplo enternecida
mientras duermen, acuso la embestida
de numerosas cuernas malhirientes.
Tras la infancia, serán adolescentes
buscando entre las sombras el camino
adecuado por cada independencia.
Que en la vida se sientan recurrentes
Administrando por cada destino
el deber, el amor y la consciencia.
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