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lunes, 27 de abril de 2026

Balance

 

Cuchillo alado, rémora, desvío,

estigma de mi piel atormentada

por una soledad enajenada;

disolución, angustia, desvarío.

Vejación, claustrofobia, desafío,

herrumbrosa cadena mercenaria,

dolor de proporción extraordinaria

más honda su raíz cuanto más mío.

Constante rebelión de un albedrío

en su prisión carnal, perecedera.

Un arroyo con ínfulas de río

mísero siempre y seco en el estío.

Y, como solución más lisonjera,

quizá la tenue sombra del hastío.

 

 

 

 

miércoles, 15 de abril de 2026

Carencia


 

El tema es delicado, y lo acometo

a través del abrazo solidario

y el reconocimiento de un calvario

aspirante a martirio por decreto.

Aquél que martiriza es el sujeto

que se siente de pronto amenazado,

sin comprender que la que ha dominado

decida no sufrir más en secreto.

Ella ha sido y será siempre el objeto

más estimado entre sus posesiones

—por lo que no contempla la ruptura—

si bien, no acreedora del respeto

que ante la alteración de las pulsiones

lograra suscitar la autocensura.

 

 

 

 

 

sábado, 28 de marzo de 2026

De mi vivir

 

Parte de mí discurre, sin poderlo

yo evitar, por las líricas veredas

en que el viento acaricia las resedas

y ellas se abren en flor para atraerlo.

La España del pudor y el estraperlo

condicionó mi infancia; reticente

de ella emergí, pensando vagamente

que cuanto se alumbra hay que mantenerlo.

Y mantengo la llama, aunque el hacerlo

me exija un porcentaje de energía

excesivo del cupo que me asiste…

Si hasta hoy he llegado sin saberlo,

es porque la luz sigue siendo mía.

¡Gracias a ella mi ánimo resiste!

 

 

 

 

lunes, 16 de marzo de 2026

Tributo

 


¿No habré de hallar reposo ni un momento

durante pervivencia tan costosa?

¿Tregua no existirá color de rosa

para tan dilatado sufrimiento?

Me libra de ceder al desaliento

esta imperecedera rebeldía;

no existe decepción como la mía,

ni tormento que iguale mi tormento.

La enajenación propia de un convento

es el tributo dentro de la herida

sangrante, si aún existo o estoy muerta.

Tal vez no salve al propio sentimiento

ni siendo urgentemente intervenida

a corazón abierto y tumba abierta.

 

De soledades

  De soledades, ¡ay!, de soledades sabemos todos tanto... Sus hechuras son para cada cual las más seguras y menos deseadas heredades. Soleda...