¿Cómo distinguir algo en esta bruma?,
¿cómo atisbar un nítido horizonte
que guíe nuestros pasos hasta el monte,
el campo abierto o la marina espuma?
Un virtual bombardeo nos abruma
y parece indicarnos: Tú, disponte
a atravesar el mítico Aqueronte
y que tu intrepidez el riesgo asuma.
Intento describir a vuelapluma
la angustia por el caos exacerbada,
con una voz de escaso recorrido
al astro rey rogando que consuma
su fuego a peste tan descontrolada,
causante de un pavor indefinido.