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lunes, 11 de mayo de 2026

Chiquitito

  

No me llores, mi niño, no me llores,

que ya sale la luna y esta noche

veremos de luceros un derroche

que nos deslumbrará con sus fulgores.

Que con los trinos de los ruiseñores

tus ojos se abrirán por la mañana

y tu risa será como campana

que tañe sus escalas y primores.

Yo haré que se disipen tus temores,

que nada malo habrá de sucederte

mientras tu amparo sea mi regazo.

Creo que desde hoy sólo mejores

nuestros días serán, para mi suerte,

tras sentir la ternura de tu abrazo.

 

 

 

 

jueves, 30 de abril de 2026

Recién llegado

 


¡Qué de esperanzas he depositado

en la capacidad de tu inocencia

para lograr la ansiada convivencia

entre tanto elemento disgregado!

Representas un príncipe encantado

del reino sideral de la paciencia,

de éstos y de los otros incumbencia

y, como tal, el vínculo anhelado.

El tierno corazón recuperado

que late en lo profundo de la ausencia

devolviendo el oxígeno al vacío…

Una alegre semblanza del pasado

todavía carente de conciencia

de cuanto hay en mí tuyo y en ti mío.

 

 

 

 

viernes, 17 de abril de 2026

Tu primer año

 


 

Tendiendo tus bracitos suplicantes

disipas todo tipo de recelos,

que jamás apuntaron a los cielos

sendos rayos de luz más rutilantes.

Habrán de hallarse cerca los amantes

adultos que, en respuesta a tus anhelos,

unos y otros mostremos los desvelos,

 que tu temprana edad torna constantes.

Eres el rey de reyes, como antes

de tú llegar tu propio hermano fuera,

que es un estado ése enriquecido

al ser fraternalmente compartido.

Y se os consagra así la vida entera,

sin exigencias ni condicionantes.

 

 

 

 

domingo, 5 de abril de 2026

Tres espléndidos años

 

 

Aurora de la noche más cerrada,

tibieza de los gélidos rigores,

alivio de los propios sinsabores,

ingenuidad del tiempo amenazada.

Parte de sangre propia, perpetuada,

estímulo incesante de ternura,

inocente comienzo de andadura

por todos los peligros acechada.

Promesa de futuro aventajada;

ya por verte crecer la pena vale

vivir… Sólo deseo, niño mío,

que al logro de la dicha demandada

llegues gracias al pálpito que avale

la legitimidad de tu albedrío.

 

 

 

 

De soledades

  De soledades, ¡ay!, de soledades sabemos todos tanto... Sus hechuras son para cada cual las más seguras y menos deseadas heredades. Soleda...