jueves, 19 de marzo de 2026

Incomunicación

 

 

Desde mi infancia existe el muro alzado

de la ávida pupila siempre enfrente,

mire ésta adonde mire, y el ardiente

deseo de advertirlo derribado.

Tortura mi garganta un atrofiado

cúmulo de silencio irreverente,

que pudo ser el grito más vehemente,

más colosal y más desesperado.

¡Qué celda tan exigua me han legado

los hombres y los tiempos! ¡Qué martirio

para mi condición itinerante!

¿Dónde hallar, dónde, el trópico anhelado?

Quizá en la vaguedad de mi delirio,

cósmica inmensidad alucinante.

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