domingo, 5 de abril de 2026

Tres espléndidos años

 

 

Aurora de la noche más cerrada,

tibieza de los gélidos rigores,

alivio de los propios sinsabores,

ingenuidad del tiempo amenazada.

Parte de sangre propia, perpetuada,

estímulo incesante de ternura,

inocente comienzo de andadura

por todos los peligros acechada.

Promesa de futuro aventajada;

ya por verte crecer la pena vale

vivir… Sólo deseo, niño mío,

que al logro de la dicha demandada

llegues gracias al pálpito que avale

la legitimidad de tu albedrío.

 

 

 

 

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