jueves, 16 de abril de 2026

Prodigio

 


Adorna, primavera, mis balcones,

prodígame el halago de tu aliento

perfumado, evoca de un acento

lírico poderosas inflexiones.

Agítame la sangre en sus prisiones,

inúndame de luz el pensamiento,

abre mi soledad al sentimiento,

consigue liberar mis emociones.

Alegra la humildad de mi rutina,

estimula mi genio y mi locura,

aviva el tenue fuego que declina

en mi interior, aleja mi amargura;

premia a mi corazón —tallo y espina—

con la preciada flor de la ternura.

 

 

 

 

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