martes, 14 de abril de 2026

La plaza

 

 

Se trata de un espacio imponderable

embellecido por una gran fuente

en el centro, que arroja un ascendente

surtidor de murmullo inalterable.

Un mobiliario urbano venerable

y una flora vetusta y arbolada

alegran la glorieta frecuentada

por la diversidad más vulnerable.

Junto al anciano de boina calada,

un atezado rostro impenetrable

y una infancia en demanda de futuro

se unen en la pública morada

—a la vez transitoria y entrañable—

en que cada cual se siente seguro.

 

 

 

 

 

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