martes, 12 de mayo de 2026

Reflexiones matinales

 

 

Me asiste el desconcierto de las horas tempranas,

cuando nuestras retinas adormecidas antes

confunden fantasías de molinos, gigantes

y arreboles con formas de imágenes paganas.

Es ese tiempo en el que detrás de unas ventanas

—a menudo, pupilas de límites frustrantes—

suenan despertadores, se despiden amantes

y comienzan a alzarse las primeras persianas.

En que las conjeturas invaden mis mañanas,

quizá sobre el afecto y los condicionantes

que a veces ejecutan prácticas delirantes

propias de inclinaciones atávicas o insanas.

Sobre las desmedidas ambiciones humanas,

las megalomanías de cuantos arrogantes

sujetos constituyen las castas dominantes

de gregarias legiones que desfilan sin ganas.

O la palabrería que nos llega en lejanas

sartas articuladas por nuestros gobernantes,

percibidas por unos potenciales votantes

poco más persuasivas que el croar de las ranas...

Nuestra naturaleza es selectiva, y vanas

las esperanzas de que unos genes mutantes

modifiquen los portes en los senos gestantes

de crías concebidas sumisas o tiranas.

 

 

 

 

 

 

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El peso de la vida

     Poemas de Marina Soro: https://marinasoro.blogspot.com/ "A quien crea en mí"