miércoles, 13 de mayo de 2026

Etereidad

 

 

Me sé etérea semblanza de la angustia

rozando en ocasiones un terreno

apenas abonado por el cieno,

que da unas flores de apariencia mustia.

Sé que no tengo ni lugar ni nombre,

que no nací, ni he de morir mañana,

que soy esencia tímida y arcana

y apenas de vivir todo me asombre.

Debo vagar sin tregua por la vida

—dejando mi contacto apenas huella

en la atrofia tenaz de los barbechos—

y titilar apenas, dividida

en múltiples fulgores de una estrella

oculta en el verdor de los helechos.

 

 

 

 

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