lunes, 25 de mayo de 2026

Convicción

 


 

Las propias emociones por mi celo

veladas obedecen al  latido

de un corazón que ya tomó partido:

el de alentar el más humano anhelo.

Aun sintiendo en mi carne un escalpelo

del propio desamor en ella hundido,

considero olvidado por sabido

que la vida del hombre no es un duelo

constante con el hombre; que la vida

es un caudal del que su propietario

ignora lo que vale, que es urgente

liberar la ternura reprimida

por algún mandamiento imaginario

y amar esperanzada, intensamente.

 

 

 

 

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