He vuelto a ti, ciudad engalanada
desde siempre por frondas colosales
y por arquitecturas señoriales,
de población alegre y confiada.
Te he recorrido con una mirada
presa de tu pasado decadente,
asimilando apenas el presente
durante una visita programada.
Quiero pisar de nuevo la empedrada
plaza, las variedades de tu asfalto,
cada rincón en flor, el parque umbrío…
Y aspirando la brisa perfumada,
contemplar bajo un cielo azul cobalto
los cisnes deslizarse por el río.
No hay comentarios:
Publicar un comentario