miércoles, 20 de mayo de 2026

Decrepitud

 

 


 

Ante mí tengo lo más placentero

que haya soñado hacer en esta vida.

Y, sin embargo, me siento sumida

en no sé qué marasmo lastimero.

Un claustro monacal es lo primero

que concibe mi mente distraída

y una paz arbolada y florecida

como entorno más próximo y señero.

¿Existirá la trocha o el sendero

que llegue al monasterio hospitalario

en que pudiera ser acomodada?

Que aquí la libertad se halla trucada

y cada cual pasea su calvario

por el falso tumulto callejero.

 

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Mil novecientos cuarenta

  (Imaginando)   Veo una calle del Madrid diezmado en el que tantos negros abanicos agitados, más grandes y más ...