miércoles, 6 de mayo de 2026

Seda gris

 

 

El cielo se ha velado en un ensayo

de oscuridad nocturna e inminente;

un lejano esplendor iridiscente

se va desvaneciendo rayo a rayo.

Mi pensamiento advierte de soslayo

que es todo igual o apenas diferente

de lo vivido con el mar enfrente

junto a un admirador llamado Etayo.

Casi siento de nuevo ese desmayo

anímico que causa el consiguiente

dolor de la esperanza defraudada…

Ni es distinto este sol del de aquel mayo,

ni es otra la conducta de la ingente,

secular y trasunta mascarada.

 

 

 

 

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