lunes, 4 de mayo de 2026

Depresión estacional

 

Me siento igual verano tras verano:

más sensible, más triste, más sumisa,

más desesperanzada, más remisa

a estimular mis ímpetus en vano.

Ganándole al desmayo por la mano,

coartada por inquinas y secretos,

pretendiendo explorar los vericuetos

inaccesibles del sentir humano.

¡Inútil pretensión! Tan sólo advierto

la proliferación de la amargura

fruto del colectivo desencanto

y tanta permanencia en un desierto

tratando de guardar la compostura.

¿Por qué la vida nos defrauda tanto?

 

 

 

 

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