jueves, 5 de marzo de 2026

Desarrollo

 


No aprendí mucho en el segundo grado;

apenas la maestra nos miraba

y, cuando vagamente preguntaba,

yo la pregunta había ya olvidado.

Ignoro el interés de quien al lado

de enseñar o aprender deber tenía;

por mi parte, a mi padre acudiría

más de una vez sin interés hallado.

La vida era la monotonía

dentro de casa, y cuando se saliera

cogidos a mi madre de la mano

para poder cruzar alguna vía

y caminar, como mi compañera

de  pupitre decía: “tú y tu hermano”.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

De viaje

    Corrí a lo largo del azul verdoso cautivada por las ondulaciones cuya espuma de blancos borbotones jugaba con ...