lunes, 9 de marzo de 2026

Paisajes

 


 

El paisaje que añoro todavía,

en algunos momentos me conmueve

hasta arrancarme el llanto cuando llueve

y recuerdo la forma en que lo hacía.

Aquella fina lluvia que sentía

humedecer mi piel como una leve

caricia de la mano que se atreve

—o que en aquel entonces se atrevía—

a suscitar la ingenua fantasía

tal vez con intención un tanto aleve.

A veces, en silencio percibía

ese paisaje como un sueño breve,

en tanto la razón me repetía:

“No permitas que el agua se te lleve…”

 

 

 

 

                                    

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